Atlas de histología vegetal y animal
Órganos animales. Tegumento.

PIEL FINA
Piel fina
Órgano: Tegumento. Piel fina. Especie: Rata. (Rattus norvegicus). Técnica: Parafina, hematoxilina-eosina.


En mamíferos podemos encontrarnos dos tipos diferentes de tegumento, la piel gruesa y la piel fina. La diferencia de grosor entre ambas implica una función diferente que determina su localización en el cuerpo.

En este caso observamos un corte de piel fina de la zona de la mano. Cuando se compara con la imagen de piel gruesa lo primero que llama la atención es la delgadez de la epidermis, donde el estrato córneo es difícilmente distinguible y hace que este tipo de piel esté menos queratinizada (ver esta figura para situar los estratos de la epidermis). También presenta las crestas epidérmicas menos pronunciadas. Todo ello genera una menor protección frente a estrés mecánico. En otras regiones del cuerpo donde las tensiones mecánicas son menos frecuentes existe epidermis todavía más fina, como por ejemplo en las imágenes de la oreja de ratón que aparece más abajo, donde ni siquiera se distinguen los estratos lúcido y granuloso. En la piel fina de los mamíferos la epidermis se invagina frecuentemente para formar los folículos pilosos, estructuras tubulares que se internan en la dermis o hipodermis y que producen el pelo. Asociadas a cada folículo encontramos unas glándulas denominadas sebáceas, características de este tipo de tegumento. Las células de las glándulas sebáceas presentan un núcleo redondeado más o menos central y un citoplasma claro debido a la presencia de gotas lipídicas, las cuales son extraídas durante el procesamiento de la muestra, y de ahí su aspecto claro. En ciertas zonas en las que no existen pelos, como los labios, glande, labios menores o superficie mucosa del prepucio, las glándulas sebáceas se abren directamente en la superficie de la piel. Además, en la piel fina podemos encontrar glándulas sudoríparas, aunque no son visibles en este corte, que secretan o bien directamente a la superficie (ecrinas) o bien a la luz del folículo piloso (apocrinas).

En la dermis, que sirve de sostén a la epidermis y fija la piel a la hipodermis subyacente, se suelen diferenciar dos estratos:

Epidermis

Imagen de una oreja de ratón. Se puede observar que la piel está formada por una epidermis muy delgada, con muy poco queratina, y por una dermis también muy fina. Falta la hipodermis. La estructura del centro que parece grasa con adipocitos uniloculares es en realidad cartílago elástico.

a) Dermis superficial o papilar. Está situada justo debajo de la lámina basal y forma las papilas dérmicas en toda la extensión de la piel. Está formada por tejido conectivo laxo con abundantes capilares implicados en la nutrición de las células de la epidermis, la cual no está vascularizada. Estos vasos sanguíneos también participan en la regulación de la temperatura corporal mediante vasodilataciones o vasoconstricciones. En algunas papilas se encuentran mecanorreceptores como los corpúsculos de Meissner, los cuales están especializados en captar las deformaciones ligeras de la epidermis, y otros como los corpúsculos de Pachini, los cuales están relacionados con la detección de presión. Estos receptores son más abundantes en las zonas más sensibles a la estimulación táctil. También nos encontramos con terminales nerviosos que captan la temperatura.

b) Dermis profunda o reticular. Es rica en fibras de colágeno y reticulares. También se pueden encontrar fibras de músculo liso responsables de la erección de los pelos, denominadas músculos erectores de los pelos. Otros elementos de la dermis reticular son nervios y vasos sanguíneos.

La hipodermis es la capa más profunda y su grosor depende de la zona del cuerpo. En ella se pueden encontrar numerosas células adiposas.


Actualizado: 12-04-2012